domingo, 23 de octubre de 2011

Barcelona 0-0 Sevilla


He estado un tiempo sin actualizar esto, pero es que he tenido unas semanitas ajetreadas, pero ya iba siendo hora de ponerse al día y qué mejor excusa que el pedazo de partido de hoy...

Han demostrado que pueden plantarle cara a los más "grandes", a los más peligrosos, a los que todos les tienen miedo. Porque ellos también son grandes, también son peligrosos y también puede infundir mucho miedo, y hoy lo han demostrado.

Aprovechando que lo ponían por la Sexta, me he puesto cómoda en el sofá con una mantita para engañar al frío que hace por aquí ya. Y como en cada partido (lo vea donde lo vea) he seguido mi ritual. Mi camiseta del Sevilla, mi colgante de la suerte y la pulsera que nos regaló Vizcaíno en Sevilla. Esa de la que cuelga el escudo del equipo más grande de Andalucía y para mí, del mundo...

Y empezó el partido y con él los nervios. Creo que para todos era inevitable imaginarse un final que no nos iba a sonreír a nosotros, pero como siempre, vamos cargados de ilusión y sabemos que pase lo que pase seguiremos ahí con ellos.

La primera mitad estuvo llena de nervios, tensión y saltos en el sofá, y nos vamos al descanso con un merecido empate a ceros. Y yo que me las prometía muy felices pensando que la segunda parte sería igual... Y nada más lejos de la realidad. El Barcelona hizo jugadas increíbles y remates "casi" imposibles de parar...

Y digo "casi" porque ahí teníamos a nuestro Javi. El que hoy ha firmado la grandeza de nuestro Sevilla, el que nos ha hecho gritar "SI" con cada despeje, el que nos devolvía el aliento con cada parada que hacía... Ha sido un auténtico recital de paradas y despejes, para darle en la boca a aquellos que hablan antes de tiempo y también para los que no se creían que podíamos salir airosos de esto...

Yo no voy a entrar en si fue penalti o no, en si Iturralde nos perjudicó o no. Yo sólo quiero decir que después de ver el partido tan bueno que habían hecho, me parecería injusto perderlo en ese último momento por una "lotería" como es un penalti. Y por supuesto, que me he avergonzado de la actitud que han tenido al final, tanto unos como otros, que es una pena que un partido tan bueno y de tanta calidad se vea empañado con un final así... Eso sí, estoy segura de que tiene que haber una explicación para la reacción de Kanouté, lo sabremos a lo largo de los resúmenes que vendrán, porque esto va a traer cola...

Y justo con ese penalti llegó la culminación de Varas, con ese pedazo de paradón que hizo ante Messi. Toda el alma Sevillista se había unido en ese momento en un solo ser y canalizaba toda su energía hacia Varas. Para que pudiera parar ese tiro. Porque no merecíamos perder por un penalti en el último minuto. Así no...


Hemos sido testigos del nacimiento de un nuevo santo. San Varas está aquí y viene dispuesto a quedarse...


Orgullosa de mi equipo. Y cada día más Orgullosa de ser Sevillista.

1 comentario:

Flamenco Rojo dijo...

¡Qué grande sevillistas en Galicia!

Enhorabuena por el blog, enhorabuena por el post de hoy, enhorabuena por tu sevillismo.

Orgullosos de ser sevillistas.

Un abrazo.

PD.- Si tenes twitter mi cuenta es @FlamencoRojo